Fundadores: Diego de Ospina y Medinilla

Desde la fundación en l.612, la ciudad adoptó la técnica española correspondiente seco tropical americano formando núcleos alrededor de una plaza central que agrupaba las principales edificaciones religiosas, civiles y educativas. Luego con la demarcación de retícula o esquema de cuadriláteros, basado en el sistema rígido ordenado por Carlos V para el trazado de las ciudades en las colonias Españolas, se agruparon las viviendas distribuidas en seis barrios: El Centro, San Pedro, Los Mártires, Cantarranas, Quebraditas y la Toma; su urbanismo se limita a calles adoquinadas bordeadas de casa chatas de gruesos muros de tierra pisada que resistían los terremotos y otros fenómenos físicos, de amplios aleros, ventanas generalmente estrechas, techos de alta inclinación en paja y teja de barro y grandes puertas de pesados bastidores. En el presente siglo a partir de la década de los años treinta (30), la urbe inició un acelerado proceso de crecimiento, fenómeno común a todas las ciudades del país donde el proceso económico, el aumento de la población, una mayor cultura, etc., produjeron un cambio en los modelos urbanísticos en que la disposición rígida de cuadrícula, aplicada sin discriminación a terrenos de todas las condiciones topográficas, ambientales y técnicas, cedió al urbanismo que se adaptaba a la topografía, construyéndose vías que unen asentamientos urbanos importantes, cuyos cruces se valoran por glorietas, monumentos o edificios

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PLAZA CENTRAL
La tercera y última Fundación de Neiva, realizada el 24 de Mayo de 1612, se ejecuta en plena época Colonial, es decir, cuando la fase de conquista del actual territorio huilense había terminado y se iniciaba el periodo de consolidación y apropiación del mismo, teniendo a Neiva como el centro de irradiación de las nuevas tendencias del crecimiento Regional, de donde salen los futuros fundadores de poblaciones como Palermo, Aipe, Teruel, Baraya, Campoalegre, Yaguará, Paicol y Gigante, que van formando la toponimia geografía de nuestro departamento.
Cuando Don Diego de Ospina y Medinilla, funda y traza la 'Ciudad de la limpia concepción del valle de Neiva', es fácil suponer que lo hizo con el propósito de sentar las bases de una "Ciudad Capital”, que respondiera al programa ampliar el dominio y el control de zonas aledañas, siempre más extensas. Las razones que lo hicieron Capital de la Provincia de Neiva, se deben fundamentalmente a su posición privilegiada su clima cálido pero seco, sus tierras fértiles y su equidistancia a ciudades como Santafé de Bogotá y Popayán.


Fundaciones

Sobre el áspero y dificultoso “camino de Guanacas” se inició la operación del trazado y luego la repartición de solares, en las cuales se aplicó el modelo tipo disposición a tablero de damas a cuadricula, de tan universal aceptación en todo el Imperio Español, tal y como lo mandaban la leyes de Indias. Ello implicaba sencillez y monotonía en los trazados urbanas.47.jpg

Las poblaciones se trazaban sin tener en cuenta la orografía, ni la hidrografía, circunstancias que eran compensadas por rejas y balcones en voladizos colores, variados en los zócalos, por todas de profusa decoración y diferencias volumétricas de las edificaciones.
Habiendo acordado con el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada la jurisdicción de estos territorios, el adelantado Sebastián de Belalcàzar, ordenó al capitán Juan de Cabrera la fundación de la ciudad, hecho que se realizó unos pocos kilómetros arriba del área urbana de Campoalegre, en el sitio conocido antiguamente como “Las Tapias”, en el llano del oriente en la margen derecha del mismo río, lugar conocido hoy como NEIVA VIEJO, dominio de los indios tamas, en el año de l.539. Once años después en l.551, la ciudad fue destruida por los indios, siendo trasladada por el Capitán Juan Alonso, encargado de su gobierno, al lugar que hoy ocupa la ciudad de Villavieja, segunda fundación que fue destruida por las tribus de los pijaos, obligando a los Españoles a replegarse a la Ciudad de Timana. Finalmente en el sitio que ocupa actualmente, el 24 de Mayo de 1.612 se fundó por tercera vez la Ciudad de Neiva por Don Diego de Ospina y Medinilla, Capitán General y Alguacil Mayor. La siguiente crónica nos indica cómo se realizó el trazado de la Ciudad de Neiva:
“En dos días del mes de junio de dicho año (1612), el dicho Gobernador DIEGO DE OSPINA , Justicia Mayor, salió del dicho Real de las Fortalecillas y fue al sitio donde tiene fundada la dicha ciudad de nuestra señora de la Concepción, para dar la forma y orden y traza de la población de ella, y con una cabuya que media treinta y tres pies, hizo ir midiendo la Plaza que ha de tener la dicha ciudad y la cual le dio diez cabuyas que son trescientos treinta y tres pies (100) metros. Aprox.) por cada frente, y lienzo de la dicha plaza quebrada; y luego por cada lado añadió treinta y cinco pies para las calles (10,66 Mts) y de esta forma quedo cuadrada la dicha y mandó que cada cuadra de las que fueren dando y poblando sean de la misma medida, de las calles de a treinta y cinco pies, de forma que cada cuadra ha de tener cuatro solares cuadrados y cada solar ha de ser de ochenta y un pies y medio, conforme a la medida de la dicha cabuya y esto ha de ser un cuadro, y este orden se ha de tener en el ir poblando y fundando la dicha Ciudad y en el tamaño y medida de los solares que se fueren dando a los vecinos de la dicha Ciudad y porque en todo tiempo conste, mandó que todos los autos hechos hasta aquí sobre la dicha fundación y elección de cabildo poniendo por cabeza la Comisión que para ello, se saque dos traslados: uno para poner por cabeza en el libro del Cabildo y otro para enviar a la señoría del señor Presidente y así lo previó, mando y firmó DIEGO DE OSPINA ante mi Gonzalo Navarro.”
Aunque la nueva fundación sufrió el constante asedio de los Indígenas Pijaos, Paeces y Municipios fue convirtiéndose lentamente en un emporio ganadero de primer orden durante la colonia, como lo describe el Coronel Don Antonio de Alcedo ( Diccionario Geográfico-histórico de las Indias Occidentales o América): “El ganado vacuno que se cría en sus llanos, es con tanta abundancia que de él se provee casi todo el Reino y particularmente la capital de Santa Fe”. En 1763 poseía la ciudad 3.000 habitantes que moraban modesto ranchos de paja y bahareque y según el censo efectuado en 1779, el incremento de la población en un periodo de 16 años fue solamente de escasos 85 habitantes, el resultado de este censo fue de 3.085 personas.


Los barrios originales


El trazado original de Neiva, acató en parte las normatividades del código de Indias. Sus plazas, calles y solares, se repartieron a “cordel y regla”, “comenzando desde la plaza mayor y sacado desde ella las calles a las puertas y caminos principales, y dexando tanto compás abierto, que aunque la población vaya en crecimiento, se pueda siempre proseguir y dilatar en la misma forma“. El plano urbano de la Neiva de 1612, hecho por el Gobernador de Ospina y Medinilla, es verdadero prototipo de esa disposición simple y ortogonal. El área urbana, constaba de cinco barrios- El centro, los Mártires, san Pedro, Quebraditas y la Toma o Curibano. La ciudad resultaba así dividida en 50 manzanas, la mayoría sin poblar, de las cuales la del centro era la plaza mayor, su forma actual demuestra que no se cumplieron en ella, las disposiciones de Indias que ordenaban: “de la plaza mayor, salgan solamente 4 calles principales, una por el medio de su costado, evitando así que las esquinas queden expuestas a los cuatro vientos, que será de mucho inconveniente”. Estas recomendaciones si se aplicaron al pie de la letra en la plaza del Barrio San Pedro, seguramente por haberse trazado algunos años después del poblamiento del Barrio “El Centro”.

Crecimiento de la ciudad


El lento desarrollo urbano de Neiva, y de todas las ciudades Colombianas, a lo largo de más de 300 años, se explica en parte, por las escasas actividades económicas, reducidas a la búsqueda del oro y del mítico: “El Dorado”, de los cueros, cacao, de la quina y el caucho. Esto impidió la construcción de grandes edificaciones, palacios o iglesias de tipo monumental; además de esto, no existe en Neiva ninguna obra del siglo XVIII o XIX, que haya llegado intacta hasta nuestros días. Puede que en algún lugar del centro tradicional se encuentren enterrados trozos de fundaciones, cimientos o muros de esas épocas. Si se descubren, tendrán más un valor emotivo-arqueológico, que de real importancia arquitectónica. Sin duda, es la persistencia del trazado urbano en forma de damero, el documento más antiguo con que hoy cuenta la Ciudad, luego de 400 años de vida continua.
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IMAGEN AEREA DE LA ESTACION DEL FERROCARRIL DE LA CIUDAD DE NEIVA


Es a partir de los años cincuenta del siglo XX, cuando comienza a producirse el crecimiento cada vez más rápido de Neiva. La emigración de la población campesina, el fortalecimiento de la población campesina, el fortalecimiento de la agro-industria, y el descubrimiento del petróleo, traen como consecuencia el aumento de los recursos disponibles y la construcción de barrios como El Modelo del Altico, Calixto Leiva, Las Granjas y Cándido Leguízamo. Es el momento en el que aparecieron los primeros arquitectos y urbanistas Huilenses, que rompieron con las formas Coloniales y produjeron las primeras alteraciones en la continuidad de la mancha urbana Neivana.
El barrio Los Mártires surge hasta 1905, año de la elevación de Neiva a capital del Departamento del Huila – posiblemente una rebajación, dado que antes era la Capital del estado soberano del Tolima-. El barrio los Mártires fue llamado así dado que en el cercano cementerio, a medio cuadra de su plaza principal, se enterraron algunos restos de los patriotas fusilados en Neiva en el año de 1816, y era el límite nor-occidental de la mancha urbana existente. Es en efecto a partir de esa fecha cuando el Barrio comienza a tomar fuerza como zona especializado en la prestación de servicios a nivel ciudad, con la construcción del Matadero Municipal, con sus corrales y dependencias anexas y el traslado del antiguo cementerio, unas cuadras más hacia el norte, en los extramuros urbanos de la época.
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CRECIMIENTO DE LA CIUDAD-ESTACION DEL FERROCARRIL

En el desarrollo de la ciudad juegan un papel importante tanto las iniciativas particulares y de la iglesia, como la construcción de la residencia de las hermanitas de las pobres y las inversiones del Estado, que proporcionan elementos de infraestructura como los servicios públicos y puentes sobre la quebrada la Toma a la altura del antiguo camino al puerto del la Política Nacional. La política implantada por el segundo Gobierno del Doctor Alfonso López Pumarejo, obligaba a las ciudades capitales de Departamentos a efectuar planes de desarrollo, que implicaban preferencialmente priorizar los sistemas viales urbanos. Para cumplir la Ley, el ingeniero Civil Bateman, realiza entre 1948 y 1952 una revolución propuesta, que diseñaba con un gran perfil o anchura la calle 14, dado que el consideraba que esta seria la vía circunvalar o límite urbano de la ciudad, en su tendencia de crecimiento al norte de la Urbe.
Sobre las márgenes del antiguo camino de “Guagua”, (hoy Palermo), que se iniciaban la plaza de los Mártires, y continuaba su trazado siguiendo aproximadamente la actual carrera 2ª segunda, limitando luego el cementerio, vadéalos Las Ceibas y llegaba hasta la “Barco Cautiva” del río Magdalena, se iniciaron procesos que fueron reestructurando u ordenando funcionalmente los primeros “usos” urbanos, que nos reflejan objetivamente la complejidad de las interrelaciones socio- Culturales de principios del siglo XX. En la colonia, el sitio conformado por el cruce de la actual calle 14 con carrera 3ª se llamaba Buena Vista, dado que en el existía una eminencia geográfica, desde la cual se divisaba un amplio panorama. Luego el asentamiento humano creado espontáneamente en sus alrededores tomo el nombre de Cristóbal Colón, para posteriormente llamarse Barrio de Occidente, hoy barrios Bonilla y los Mártires. Dadas las disposiciones policivas existentes en la época, que prohibían la existencia de casas de juego a menos de 200 metros de los templos, escuelas o colegios o en todo el centro de las ciudades, los propietarios de estos establecimientos encontraron a lo largo de la calle 44, el sitio apropiado para su funcionamiento cerca además a la Quebrada la Toma, que suplió su necesidad de alcantarillado y agua no potable. La ciudad toleró e incluso auspició este nuevo uso en el sector, al que denomino en su sabiduría popular “El Hoyo”, dado que siempre se bajaba de nivel orográfico para acceder a él. Llegó un momento en que el aumento de los costos por los “servicios prestados”, les permitieron a estas casas de lenocinio construir verdaderas residencias, dotadas de todos los servicios, y conformar un nuevo paisaje urbano. Con los nuevos planes de desarrollo y de usos del suelo, la ciudad presentó una rápida expansión territorial y la antes “Zona Prohibida” tomó otro carácter su cercanía al centro, y los nuevos tratamientos de desarrollo, como la construcción de los multifamiliares de la Unión, lograron producir una inmediata "plusvalía", que valorizó y recategorizó estos predios, cambiando rápidamente del uso especializado que tenían, a uno “de comercio en General”, que permite todo lo imaginado por los actuales ordenamiento territoriales.
Pareciera que los tranquilos habitantes de los barrios Mártires y Bonilla, estuvieran condenados a soportar “uso no conformes”, como hecho citadino de estratificación histórica, como si no existiera otra dinámica urbana. La intervención desorganizada del Municipio de Neiva, con su actual y famoso POT, que mas parece un bulto de anzuelos, ha hecho que la ciudad no posea una estructura vial peatonal coherente, de la cual la calle 14 sería un eje fundamental, donde los neivanos se encuentren y reunan.

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